Internacional

Conociendo el mausoleo del “Gran Timonel” chino

¡Feliz año nuevo chino a tod@s!… En la publicación de hoy, a VM le gustaría recordar la figura de uno de los personajes más importantes de  la historia china, pues marca un antes y un después. Se trata de Mao ZeDong, quien fue el revolucionario Secretario General, que convirtió al país oriental  durante la década de los cincuenta en la República Popular China bajo el mando del Partido Comunista. Actualmente, su cuerpo yace en su mausoleo en Beijing y es posible visitarlo como turista. A continuación, el testimonio de un chileno que se animó a vivir esta aventura.

Por ViveMuseo

Éramos tres periodistas y una ingeniera camino a visitar al gran Mao. Lamentablemente, por no ser expertas en el transporte chino, nos perdimos y no alcanzamos a llegar a tiempo. Nos íbamos a juntar con Sebastián Yáñez, quien es chileno, abogado y estudiante de chino. Sin internet, y con pocas posibilidades de encontrarlo, desistimos y adivinamos que él ya había entrado. Tras localizarlo, contó la experiencia de su recorrido desde la entrada hasta la salida…

¿Cómo es el proceso de llegar allá?

Se encuentra en la plaza Tian’ anmen. Es gratis. Hay que ir antes de las 11 de la mañana. Ahí te revisan por todos lados. Te pasan por el detector de metales para verificar que no lleves nada inapropiado: solo puedes entrar con tu billetera, celular, pasaporte. No te dejan entrar con ninguna otra  cosa y menos tomar fotos. Nadie dice nada. Incluso cuando están revisando se quedan callados. Solo piden que guardes tus cosas en un bolsillo.

Después de eso, mucha gente compra flores blancas que se las dan como ofrenda a Mao. La gente camina lento y le dejan las flores en una mesa. Se nota que todos comienzan a hacer una introspección: hay gente que se arrodilla y llora

¿Dónde está Mao y qué hay a su alrededor?

Mao se encuentra en una casa de vidrio.  Tú vas pasando por el lugar y ves que está dentro de un ataúd de vidrio. No es de madera, es una mesa y él está encima tapado con una manta de polar y con su martillo en su mausoleo. En general no hay nada escrito. Alrededor de él hay varias plantas plásticas noventeras y desgastadas que lo adornan

¿Y se alcanza a ver bien?

La luz que tienen ahí es muy mala. Hay una muy potente desde arriba, pero hay una distancia de unos diez metros entre el espectador y el emperador rojo, por lo que no se alcanza a ver con mayor detalle su figura. Pareciera que es de plástico, pero no lo es.Después de eso termina el recorrido y te hacen salir

¿Qué tal es la experiencia?

En tiempo, es breve: la visita dura unos diez minutos. Sin embargo, es una experiencia inolvidable, bastante perturbadora, pero muy recomendable para todos los que vengan a Beijing.

 

Datos curiosos

El sitio http://www.archivoshistoria.com , muestra datos muy interesantes sobre la construcción del mausoleo de Mao. Como se sabe, el gran líder quería ser cremado, pero la historia contó otra cosa. Y no solo eso. Te mostramos algunos de los datos que recopila la página:

  • El proyecto fue supervisado en persona por Hua Guofeng, hombre de confianza de Mao y sucesor de éste como cabeza del Partido Comunista Chino a la muerte del dictador.
  • En la obra intervinieron más de 700.000 personas
  • El edificio que conforma el mausoleo ocupa un espacio de 57,2 mil metros cuadrados, con unas dimensiones de 220 metros de ancho y 280 de largo. Coronando la entrada principal encontramos una placa de mármol blanco con la inscripción “Salón memorial del presidente Mao”, cuyas letras están inscritas en oro
  • El material utilizado para el cristal del ataúd es fundamentalmente cuarzo que tuvo que ser traído desde el Mar Oriental de China y, debido a la complejidad de su diseño y confección, se tuvieron que emplear nuevas técnicas para poder realizarlo, siendo elegido en el que se encuentra el cuerpo entre doce ataúdes más que se presentaron para el proyecto. Por su parte, para su iluminación se eligió un sistema de lámparas de xenón que redujeran las arrugas y dieran una impresión de un tono normal respecto al color de la piel, incluso cuando uno de los focos se fundiera. También está preparado para resistir terremotos de una magnitud de 8.0 puntos según la Escala Ritcher y para cambios de temperatura bruscos sin llegar a deteriorarse.

La figura del revolucionario

Mao_Zedong_portrait.jpg

(Shaoshan, Hunan, 26 de diciembre de 1893-Pekín, 9 de septiembre de 1976)

En China, es posible apreciar la figura de Mao en diversos lugares como los billetes, monumentos de plazas, entre otros. Incluso, lo apreciamos en una casa que atendía como restaurante y que en el comedor tenía un cuadro del tamaño de dos cojines grandes. Por su mirada que no se sabía dónde se dirigía, era un cuadro muy similar a la aclamada Gioconda de Da Vinci.

Por lo que pudimos observar, es visto como un salvador que abrió a la China hermética de ese entonces hacia el exterior.

Una de las biografías disponibles en internet que parecen resumir a la perfección la figura de Mao, es la del sitio www.abc.es :

Mao Tse-Tung, el «Gran Timonel» que fundó la China comunista en 1949 y dirigió el país hasta su muerte en 1976, es uno de los personajes más relevantes del siglo XX y hasta un icono cultural. Pero sigue siendo un desconocido por el celo con que el régimen de Pekín protege su figura. El motivo es sencillo: aunque el país se abrió al capitalismo hace ya cuatro décadas, la legitimidad de su autoritario sistema político sigue descansando en la herencia que dejó el «padre» de la «nueva China», cuya gestión fue valorada como «positiva en un 70 % y negativa en un 30 %». Con esta solución de compromiso, el Partido Comunista salvaba la cara al «Gran Timonel» y se aseguraba su supervivencia tras causar dos de las mayores catástrofes de China: el «Gran Salto Adelante» (1958-1961) y la «Revolución Cultural» (1966-76), que costaron millones de vidas. Biografías oficiales aparte, libros como «La vida privada de Mao», escrito por su médico personal Li Zhishui, o «Mao: la historia desconocida», de Jung Chang y Jon Halliday, lo retratan como un ególatra cruel y sádico.

 

Nacido el 26 de diciembre de 1893 en el seno de una familia campesina de Shaoshan, en la provincia de Hunan, Mao participó siendo adolescente en el movimiento revolucionario que, liderado por el doctor Sun Yat-sen, derrocó la dinastía Qing e instauró la Primera República en China en 1911. Desde la Primera Guerra del Opio en 1840, el gigante asiático sufría la ocupación de las potencias coloniales, que expoliaba el dividido país y conquistaban ciudades como Hong Kong y Macao o barrios enteros como la Concesión Francesa de Shanghái.

Tras acabar sus estudios y convertirse en profesor de escuela, Mao abrazó el marxismo mientras trabajaba en la Biblioteca de la Universidad de Pekín, por lo que fue uno de los fundadores del Partido Comunista de China en 1921 en Shanghái. Pero su verdadero ascenso al poder no llegó hasta que, después de más de una década dirigiendo las «guerrillas» rurales de las provincias de Hunan y Jiangxi, encabezó la «Larga Marcha» (1934), que solo terminaron 10.000 de los 80.000 hombres que la habían empezado.

A pesar de la brutalidad de dicho sacrificio, la «Larga Marcha»cimentó el prestigio militar de Mao y difundió el comunismo por todo el país. Fundó la República Popular China el 1 de octubre de 1949 en la plaza de Tiananmen. Aunque Mao luchó contra el pasado feudal de China, acabó viviendo como un nuevo «emperador rojo», purgando a sus colaboradores y muriendo en el palacio de Zhongnanhai. Tras su muerte, China se abrió al capitalismo y ha vivido la mayor transformación de su historia”, concluye el medio.

Otro dato curioso, es que la ovación hacia el gran líder y el sistema comunista es tal, que parece incorrecto ir en contra de ello. Un ejemplo fue una de las conversaciones que tuvimos por wechat (el whatsapp chino) con otra chilena que comenzó a opinar sobre las aristas del sistema político económico de China, y unas horas después fue informada por Wechat,que había sido bloqueada de la aplicación. Desde ese entonces, el cuidado fue mayor para no irrumpir con comentarios que pudieran afectar a esta travesía de conocer a China tal  como es y cumpliendo las normas. Si te indican que no tomes una foto a la tumba de Mao, no lo hagas, no te arriesgues. Nadie lo hace.

Es China, con sus luces y sombras: la imponente China que se abre al mundo con exposiciones como esta.

Así que, ya sabes, ¡Ajústate a las normas de cada lugar que visitas!

En Beijing, China, ¡El mausoleo de Mao espera por ti!…

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