Entrevista Museo

#CómoViveMuseo Alberto Serrano: a la defensa del patrimonio antártico

Asumió en 2010 como director del Museo Antropológico Martín Gusinde, ubicado en Puerto Williams. A principios de abril de este año fue despedido y reintegrado sin mayores explicaciones, justo en medio de sus manifestaciones como ciudadano en defensa de la cultura yagán por la instalación de salmoneras en el Canal Beagle. En esta entrevista, realizada por teléfono hace dos meses y publicada a propósito del problema actual de las salmoneras, el director cuenta a Vivemuseo qué sucedió exactamente, cómo es el museo que dirige, su relación con la cultura yagán y sus gustos personales como director y visitante de museos.

Por Vivemuseo

¿Qué pasó exactamente con el tema de su despido?

Mi despido fue producto de salir a manifestar públicamente -como ciudadano y director del museo- mi rechazo a la instalación de salmoneras acá en el Canal Beagle, que es donde estamos en Puerto Williams.  Porque en el fondo acá la misión del museo es la protección y resguardo del patrimonio cultural y natural del Archipiélago. Yo manifesté mi rechazo, pero fueron manifestaciones muy sencillas. Somos poquitos habitantes. Fue algo tranquilo en familia y con niños. No fui el único funcionario público de la comuna que recibió amenazas del gobernador de ese entonces. Yo continué con mi manifestación, entonces el gobernador en ese momento desató una persecución política hacia mí. Me hizo un seguimiento, buscó evidencia para tratar de dejarme mal con las autoridades del servicio. Después, buscó una alianza con el SEREMI de Culturas de Punta Arenas y comenzaron a martillar para que me despidieran. Esto siguió, duró un par de meses. Buscó alianzas para generar reclamos contra el museo, reclamos de mentira para tratar de afectar pese a que todo esto siempre fue fuera de mi horario de trabajo. Públicamente como museo también sostuve que estaba a favor del resguardo del patrimonio y que rechazamos las salmoneras, pero no hicimos ninguna actividad con el museo. Luego continuó el gobernador metiendo a la SEREMI de Culturas y armó unos reclamos por mi trabajo, reclamos ficticios y finalmente, convencieron a las autoridades de Santiago para que me despidieran.

La única evidencia concreta que tengo es esa. Me despidió directamente el director nacional  del Servicio del Patrimonio, pero no tuve una versión oficial de los motivos del despido. Cuando me reintegraron solicité que me dieran los motivos de mi despido, pero solo dijeron que habían malos antecedentes

Ahí, hubo una gran influencia de varios entes… ¿qué cree que fue lo que más influyó para que pudiera volver? y, ¿en qué momento se mezcla la política con los museos? 

Desde que el momento en que la misión del museo es la protección del patrimonio, se produce no una mezcla, pero sí eso obliga a que haya mezcla, conflicto, posiciones, acciones que tienen implicancias políticas. Por ejemplo, acá vemos un territorio de enorme cantidad de sitios arqueológicos que están siendo afectados y eso me ha generado tener conflictos con una serie de entidades, instituciones y empresas que en el fondo han dañado un montón de sitios y somos nosotros los que estamos a cargo de velar el patrimonio. Así fue con el gobernador. Pero, al final, para que se revirtiera la situación lo primero que ocurrió fue que era ilegal.Yo creo que pensaron que porque estoy lejos nadie me conocía y no había riesgo. Y por otro lado, la presión de toda la comunidad que está a favor del resguardo del patrimonio, pero sobretodo lo que tuvo más resonancia fue el apoyo de la comunidad indígena Yagán. Ellos manifestaron al Ministerio de la Culturas que si se concretaba mi despido, ellos no iban a trabajar más con ellos, que tienen varios programas que involucran a esa comunidad con recursos involucrados, indicaciones internacionales ante la UNESCO, ante la ONU… una serie de situaciones. Esa fue la presión más fuerte, junto con la presión que hicieron los colegas de los museos pares a mí, los museos del Estado regionales, algunos de Santiago, que dependen a la Subdirección de Museos, excepto dos museos que no adhirieron. Son 24 museos, no firmaron dos y menos el nuestro dieron 21 firmas

La Asociación Nacional de Trabajadores del Patrimonio, ¿influyó también en que volviera?

Sí. Ellos eran los articuladores de mi defensa, eran mi sindicato. Eran la principal organización en mi defensa permanente con los abogados. Todas las estrategias de defensa la vimos con ellos.

Aparte de eso,  era algo que tenían que hacer y que hicieron muy bien como organización de trabajadores de patrimonio, que además es una organización nueva, no tiene más de dos años. Hay dos sindicatos en este momento de trabajadores de patrimonio de lo que era la DIBAM, antes. ANATRAP es nuevo y yo me sumé a este sindicato.

Aparte que vino una presión social que vino de la comunidad Yagán, colega de los museos, otras entidades más como Colegio de Antropólogos, Colegio de Arqueólogos y otros museos de distinto tipo

En el momento de su despido, ¿en qué trabajaba como director?, y ¿qué se espera para este año en el museo?

Llevamos muchos años trabajando con lo que es el rescate del patrimonio inmaterial del Archipiélago con la comunidad yagán, sobretodo a lo largo de toda mi gestión como director. Hemos realizado distintas investigaciones por varios años.

También con esto para mejorar la exhibición permanente y reforzar el planteamiento del museo que de cuenta que las comunidades están vivas con su realidad actual, que no es un museo que mira al pasado, que es lo típico que se aprecia

¿Qué se siente estar a cargo de ese museo?

Se siente esa responsabilidad de trabajar de la mejor manera con la comunidad indígena yagán que son pocos y que están en un proceso de revitalización y que son quienes dotan de identidad al territorio. Es una responsabilidad bien grande a lo que es potenciar y jugar un rol importante en la identidad territorial y el trabajo con las memoria. Aparte de todo lo que se puede investigar en el ámbito histórico. Más allá de la responsabilidad, es gratificante porque es lo que me gusta y lo que me interesa hacer. Tenemos un museo muy bueno. Yo lo retomé cuando estaba renovado. Yo no entré como director, entré como parte del equipo de investigación cuando se estaba renovando la museografía. El museo es más antiguo, pero en 2008 se reinauguró íntegramente. Es gratificante, interesante, entretenido…

Cómo es este museo?, ¿Qué tipo de visitas que recibe?

Del día a día son foráneos de la isla. Eso es lo más normal. Pero, también desarrollamos hartas actividades y estamos vinculados con colegios. Eso hace que muchos miembros de la comunidad local visiten los museos. En nuestro conteo  tenemos claro que hay un porcentaje de cincuenta-cincuenta. Tenemos un servicio disponible de computadores con internet y wi-fi, entonces vienen muchos niños. Por otro lado, vienen muchos turistas

Esta pregunta es centralista, pero ¿cómo se hace museo desde el último lugar del mundo?

Tenemos distintos -este igual es un pueblito bien concentrado- es decir, son dos mil habitantes. Uno aveces piensa que puede verse todo más rural, que está todo más separado. En el fondo la gente que ha vivido siempre acá es más rural.Está todo muy acotado en un sector.

Acá podemos hacer difusión en las calles, en la radio, invitaciones directa y harta comunicación con el colegio. Podemos trabajar con la gente y atraerla al museo

Sus preferencias como visitante de museos

¿Ha conocido hartos museos?

Acá cuesta moverse,pero he tenido la oportunidad de conocer hartos, aunque no tanto como quisiera

¿De qué tipo?

Siempre me interesa más los museos que se vincular más a este. Los antropológicos, los de historia natural, con los que me pueda inspirar para trabajar acá.Eso es lo que más me interesa.Pero, los que más me han llamado la atención son los gigantes de  arte o historia de artes

¿Cuáles?

El Metropolitano de Nueva York. El Museo Nacional de Arte de Catalunya.

Tampoco es que haya viajado tanto, ni tengo tanto conocimientos, pero son lugares que me han sorprendido. Yo creo que los museos que son de arte – y depende del país-  tienen un tipo de financiamiento público y son más renombre. Son diferentes.

Otros más locales son el Museo Mapuche de Cañete -que me llamó mucho la atención el trabajo que hay ahí, muy bonito-  y el Museo de la Memoria. Me han llamado mucho la atención como concepto de museo que nos identifica como comunidad chilena

¿Qué es lo que más destaca de un museo?

A mí, lo que más me gusta es el rol en la comunidad que pueda jugar en un museo. Es increíble ver piezas de la historia del arte, de la humanidad. Puedo entender que al visitante le puede parecer muy llamativo eso.

Pero, como rol de museo me parece interesante saber que es como un mausoleo de las cosas que están ahí. Hay un logro si el museo logra darle más vida al patrimonio que alberga.  Está el desafío de cómo lo hace, con la misma comunidad que está revalidando que se resguarde el patrimonio, que esté involucrada por el museo.

No es fácil conseguirlo.El rol del museo como un actor vivo de la comunidad.También tiene que ir adaptándose al lugar en el que se encuentra.No permanecer tan estático en el tiempo

Por último, museo, ¿solo, acompañado, con familia, con amigos?

Prefiero ir acompañado. Depende del museo con quién ir acompañado. A veces conviene ir con los niños, con la pareja, todo depende.

 

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